Quizá cometo una imprudencia al dedicarte unas líneas sin habernos tratado mucho. Pero es un aprecio sincero el que me mueve a escribirte. Algo breve, pero de corazón:
Nunca sabré cómo te sientes ni me atrevería a suponerlo. Solo uno sabe de los propios
padecimientos y su crudeza. A veces, después de mucho
tiempo, logran quebrantarnos.
Pero después de eso, uno
descubre que se requirió de
mucho para vencernos, lo que revela nuestra fortaleza.
Tú eres fuerte, y una persona
valiosa.
Solo quería decirte eso. Puede no ser mucho, pero es así como te demuestro mi aprecio y te ofrezco mi apoyo. Tienes en mi a un amigo.
Te mando un fuerte abrazo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario